REFLEXIÓN DEL EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 12, 32-48

agosto 12, 2019 Por admin

Iniciamos esta nueva semana con una gran invitación del Señor Jesús para cada uno de nosotros, y es que no debemos de tener motivo alguno nosotros sus hijos a tener miedo de seguirlo y de estar con él, ya que como en muchas ocasiones lo hemos leído en el salmo 23 nos dice: “el Señor es nuestro pastor y nada nos faltara.”

Pero quedémonos con la idea central del Evangelio del día de hoy, que la podemos encontrar perfectamente en el versículo 34 y nos dice “porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón” y hoy todos nosotros como bautizados e hijos de Dios, somos también esos administradores de dichos tesoros; pero no solamente se es administrador de bienes materiales, sino también de bienes espirituales, a los cuales todos nosotros estamos invitados cada día a cuidar y cultivar los valores de estos regalos maravillosos que Dios nos da como sus hijos: el matrimonio, la familia, el trabajo, etc. Y con estos bienes que el Señor nos ha permitido, nuestro deber es mirar cuales han sido esos frutos que yo estoy dando a mis hermanos, como lo es el testimonio de vida cristiana, para que esto los fortifique cada día a crecer más como verdaderos hijos de Dios, siendo de esta manera bienes dados por el Padre Dios, a nosotros sus administradores fieles y prudentes; pues es muy claro saber que todos nosotros poseemos dones y frutos dados por el mismo Dios, para colocarlos al servicio de los demás.

Otro aspecto muy importante que podemos rescatar en este día lo vemos en el versículo 45 cuando nos dice “mi Señor tarda en venir”, y  a cuantos de nosotros hoy nos pasa lo mismo y decimos esta frase, pero la respuesta ya nos la ha dado el mismo Jesús en el versículo 35 cuando nos dice “mantener las lámparas encendidas” y es esa una gran invitación que nos hace hoy también el Señor Jesús, a mantenernos atentos y vigilantes, pues al que mucho recibió, mucho se le pedirá; y al que mucho se le confió, más le exigirá.

Les propongo para finalizar dos preguntas respecto al Evangelio el día de hoy, que son: ¿cuál es nuestro tesoro? y ¿dónde está verdaderamente nuestro corazón?

Escrito Por: Camilo Andres Vila Angarita – Seminarista Eudista